miércoles, 26 de abril de 2017

Video Un útero artificial mantiene con vida a fetos de animales prematuros


Científicos estadounidenses han desarrollado un dispositivo artificial que emula las condiciones en el interior del útero materno y ha logrado mantener con vida durante cuatro semanas a fetos de cordero "extremadamente prematuros", según un estudio que publica la revista "Nature Communications".

Investigadores del Hospital Infantil de Filadelfia han creado un "ambiente fluído" artificial a partir de una bolsa de polietileno que incorpora un circuito de oxígeno, un sistema con el que han logrado que animales mantengan una circulación sanguínea y de gases estable.

Para probar ese sistema extrauterino se han utilizado corderos con una edad biológica equivalente a un neonato humano en las semanas 23 o 24 de gestación. "Nuestro sistema podría prevenir la severa morbilidad que se produce en niños extremadamente prematuros. Ofrece una tecnología médica que no estaba disponible hasta ahora", sostuvo Alan Flake, autor principal del trabajo, en un comunicado de su universidad.

"Esta investigación no aspira a reemplazar el útero durante la primera parte del embarazo, sino que intenta desarrollar nuevos modos de tratar a los bebés prematuros", señaló el profesor de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido) Colin Duncan. "Se trata de un concepto muy atractivo, este estudio es un paso adelante muy importante", subraya Duncan, que alerta sin embargo de que "todavía existen enormes retos a la hora de refinar la técnica".

La revista "Nature Communications" subraya por su parte que la investigación del centro estadounidense se ha ceñido a un periodo de cuatro semanas, por lo que no están disponibles los datos sobre la evolución y la salud de los animales prematuros más allá de ese plazo. Aún así, la publicación científica recalca que el método del Hospital Infantil de Filadelfia ha logrado una mayor supervivencia de los fetos animales prematuros que las técnicas que existían hasta ahora.

El centro estadounidense indica que el objetivo de su investigación es mantener en condiciones estables a los neonatos entre las 23 y las 28 semanas de edad de gestación, al entender que más allá de ese periodo "se traspasa una barrera" a partir de la cual superan los riesgos más severos.

"Los bebés (en ese periodo) tienen una necesidad urgente de que exista un puente entre el útero materno y el mundo exterior. Si podemos desarrollar un sistema extrauterino que apoye el crecimiento y la maduración durante unas pocas semanas, podemos mejorar las perspectivas de forma extraordinaria", afirmó Flake.

Entre las dificultades técnicas que todavía quedan por superar, "Nature Communications" destaca que la conexión del útero artificial al neonato por medio del cordón umbilical "podría no ser posible", así como la necesidad de desarrollar un líquido amniótico adecuado para los neonatos humanos.

martes, 25 de abril de 2017

Hallan gusano que “come” plásticos

Los gusanos de cera son el gran enemigo de las colmenas: destruyen sus panales y se comen la miel, pero su voracidad podría ser útil, ya que, estos insectos son capaces de degradar plásticos tan resistentes como el polietileno, utilizado principalmente para fabricar bolsas de la compra y envases.

El descubrimiento, realizado por Federica Bertocchini, investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España (CSIC), junto a científicos de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), se publicó en Current Biology, según EFE.

Los residuos plásticos son un grave problema mundial.

Cada año se fabrican en todo el mundo más de 80 millones de toneladas de polietileno, un plástico muy resistente y difícil de degradar.

Las bolsas de la compra, por ejemplo, fabricadas con polietileno de baja densidad, tardan cerca de 100 años en descomponerse, mientras que las más densas y resistentes pueden llegar a tardar hasta 400 años en desaparecer del planeta.

Actualmente, esta clase de plásticos se queman o se degradan con procesos químicos que además de ser largos son agresivos con el medio ambiente. Pero la solución a este grave problema medioambiental podría estar en la naturaleza, subraya Bertocchini, quien descubrió la habilidad de los gusanos de cera casi por accidente.

"Yo soy apicultora aficionada y un día, limpiando las colmenas, descubrí los gusanos. Los puse en una bolsa de plástico y veinte minutos después estaba llena de agujeros. En ese mismo instante supe que esos insectos eran algo muy especial", aseguró.

Con ayuda de Paolo Bombelli y Chris Howe, la investigadora hizo gran cantidad de comprobaciones.

De hecho, en los experimentos 100 gusanos de cera son capaces de biodegradar 92 miligramos de polietileno en solo 12 horas, lo que se considera que “es realmente muy rápido",

Tarud dice que Chile no puede intervenir diplomáticamente por los bolivianos detenidos



El diputado chileno Jorge Tarud, miembro de la comisión de Relaciones Exteriores del Congreso, manifestó hoy que el Gobierno de Chile no tiene injerencia en el proceso que se llevan en contra de los nueve bolivianos detenidos en Chile.

Tarud indicó que para el poder Ejecutivo del país vecino se le dificulta mucho llevar este conflicto al ámbito diplomático porque se trata de un proceso judicial por un delito común.

“Veremos si hay una solución que sea diferente a la vía jurídica. Le corresponde al Gobierno ver si hay un aspecto legal factible de que eventualmente esta gente sea expulsada del país”, dijo el diputado.

La Corte Suprema de Justicia de Chile rechazó ayer el amparo constitucional para liberar a los encarcelados en ese país desde el pasado 19 de marzo acusados de robo, porte de armas y contrabando.

El ministro de la Presidencia, René Martínez, ante el rechazo, dijo ayer que apelan al principio de reciprocidad, debido a que Bolivia ha hecho devolución, “no solamente de integrantes de la gendarmería chilena que han traspasado nuestras fronteras, sino de bienes”.

Ante las declaraciones de Martínez, Tarud recalcó que se trata de un proceso judicial, a través de un fiscal que realizó una acusación. “Yo veo difícil que el Gobierno pueda intervenir”, añadió.

Los nueve bolivianos fueron detenidos el pasado 19 de marzo en la frontera entre Bolivia y Chile mientras desarrollaban un operativo contra el contrabando. El argumento de las autoridades chilenas es que los acusados ingresaron a territorio de su país e intentaron perpetrar un robo de camión.

domingo, 23 de abril de 2017

Esferas de agua reemplazan a botellas

Una empresa inglesa ha desarrollado unas esferas de agua que están cubiertas con una doble membrana gelatinosa para poder transportarlas. El exterior de este producto es comestible, debido a que está hecho de algas pardas y cloruro de calcio.

Ooho, como la han bautizado sus creadores, es una gran alternativa ecológica al uso masivo de las botellas de plástico, que no han tenido alguna evolución significativa y continúan siendo uno de los principales contaminantes. Pueden contener cualquier líquido adentro, solo basta con morderlas o ingerirlas en su totalidad.

Solo una de cada cinco botellas de plástico es reciclada y el resto demora cientos de años en descomponerse. Gran parte de ellas terminan en el fondo de algún océano del mundo.

“La mayoría de la gente toma una botella de agua, la tiene por cinco minutos, la bebe y la tira. ¿Cómo puede seguir siendo así durante 700 años?, expresa la londinense Lise Honsinger, quien forma parte del proyecto.

Ooho se llevó el segundo premio anual del Lexus Design Award. Actualmente, se está probando versiones con sabor a naranja, menta y jengibre.

PUNTOS DE VENTA La firma británica Skipping Rocks Lab ofrece estas esferas biodegradables en conciertos y maratones.

Obtuvo financiamiento para su producto a través de una campaña de crowdfunding, con el objetivo de pronto empezar a comercializarlo en masa.



martes, 18 de abril de 2017

Crearon una máquina que transforma la humedad del aire en agua potable

Un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT por sus siglas en inglés) y la Universidad de Berkeley, creó una cosechadora de agua en forma de pequeño dispositivo que funciona con energía solar y usa la humedad del aire para producir agua potable, se informó hoy.

El dispositivo, que aún es un prototipo, puede producir agua en áreas extremadamente secas y es energéticamente eficiente, al tiempo que también funciona en todo tipo de condiciones, según informó la publicación especializada The Next Web.

"La visión de futuro es contar con agua fuera de la red, donde la persona pueda tener en su hogar un dispositivo que funcione en un ambiente solar y distribuya el agua que necesite una casa. Para mí, esto será posible gracias a este experimento. Lo llamo agua personalizada", consideró Omar Yaghi, uno de los investigadores principales del prototipo.

El dispositivo, que aún no tiene nombre, funciona con energía solar pero su componente más importante está integrado por las estructuras metal-orgánicas (MOFs, en sus siglas en inglés).

Yaghi inventó los MOFs hace 20 años cuando intentó combinar metales con moléculas orgánicas para crear perfectas estructuras rígidas y porosas que almacenen gases y líquidos.

Los MOFs son muy adaptables y existen más de 20.000 tipos con una cantidad muy variada de usos desde el descubrimiento de Yagui.

lunes, 17 de abril de 2017

Trucos para una memoria indeleble



Dos campeones en memorización ofrecen técnicas sencillas y, según dicen, infalibles, para grabar a fuego en nuestra mente las contraseñas, así como listas, lugares, nombres, números y hechos más habituales de nuestra vida cotidiana.

Claves de acceso para nuestra cuenta bancaria en internet, nombres de usuario y contraseña para acceder a una página web o a un servicio online, combinaciones de números y letras para desbloquear el celular o la computadora.

Recordar esta información para poder introducirla en nuestras computadoras y dispositivos electrónicos es fundamental para mantener la seguridad y privacidad, pero a menudo la olvidamos o no recordamos donde la apuntamos.

Las claves y contraseñas son solo una de las informaciones frecuentes en distintos ámbitos y situaciones de nuestra vida que tenemos dificultades para almacenar mentalmente.

“En estos casos nuestra mente funciona como un colador, que no es capaz de retener el líquido que se vierte dentro de él, impidiendo su aprovechamiento”, según Miguel Ángel Vergara, campeón del mundo en memoria rápida, y José María Bea, maestro internacional en memoria rápida y subcampeón de España de memoria de fondo.

Vergara y Bea, que fundaron la Escuela de la Memoria (www.escueladelamemoria.com) y publicaron el libro ‘Consigue una memoria de elefante’, trasladan a EFE una serie de trucos para que nuestra mente funcione como un almacén en situaciones cotidianas muy frecuentes.

La clave de las contraseñas

“Memorizar nombres de usuarios, contraseñas y claves de acceso electrónicos no solo es complicado, sino además es recomendable no repetir contraseñas y que sean complejas”, explican Vergara y Bea a EFE. “Un gestor de contraseñas (programa informático que almacena parejas usuario/contraseña) es lo ideal aunque para los más valientes también es posible memorizar esta información”, añaden.

Estos campeones de la memorización recomiendan utilizar códigos para convertir cada letra y cada número de la clave en palabras y después relacionarlos de forma inverosímil, “con lo que podemos memorizarla, por compleja que sea”.

“Para este tipo de casos se necesita técnica y cierto entrenamiento, y tener en cuenta un par de premisas antes de empezar: convertiremos la información en imágenes y, si algo causa sorpresa, recordaremos fácilmente no sólo lo que causa sorpresa, también lo que lo rodea”, recalcan.

Para exponer cómo funciona este sistema Vergara y Bea explican como memorizar la clave ‘mem0elef7’, utilizando el popular código alfanumérico o método Herigon, consistente básicamente en asignar a cada número una o varias consonantes que lo representen y construir una palabra o frase con dichas letras y algunas vocales, para recordar ese número.

Con este sistema, al dígito 0 (cero) le corresponden las consonantes ’r’ y ‘rr’, mientras que el 7 (siete) se asocia con la letra ‘f’, siendo las palabras ‘ARO’ y ‘UFO’ (ovni, en inglés) dos de las más cortas y eficaces para utilizarlas en las memorizaciones. “Así, para recordar ‘mem’ buscamos una palabra que comience igual, como “memo” (tonto), utilizando la técnica del código alfanumérico el 0 equivaldrá a ‘ARO’, la imagen de ‘elef’ está claro que será un elefante y, con el método Herigon, la imagen del ‘7’ será un ‘UFO’ o platillo volante”, de acuerdo a Vergara y Bea.

Con estas imágenes podría componerse la siguiente historia: un amigo va a poner su contraseña pero la olvidó y le digo: ¡memo!, voy a enseñarte cómo recordarla. Tomo un ARO mágico y lo paso por su cabeza, se convierte en un gran elefante que es abducido por un UFO y, una vez dentro del volante platillo, rodeado de computadoras, es capaz de poner todas sus claves. “Visualizando esta divertida escena recordaremos la clave ‘mem0elef7’, porque es sorprendente y la sorpresa permite recordar fácilmente todo lo que la rodea”, según los autores. Este sistema se puede ver como algo complicado pero “¡con un poco de práctica y dejando volar la imaginación, las transformaciones y las historias increíbles se hacen con mucha rapidez”. •

Consejos prácticos para memorizar

1. El lugar donde dejamos las llaves

“El principal problema de recordar dónde hemos dejado las llaves es que nunca hemos llegado a memorizar esa información. La rutina va en contra de la memoria y lo más aconsejables es ser conscientes de cuando las soltamos”, señalan Vergara y Bea.

2. El nombre de una persona

“Hay que prestar atención cuando la persona diga su nombre, pidiéndole que lo repita si no lo hemos entendido bien y, en ese momento, imaginar a un conocido nuestro que tenga ese mismo nombre”, recomiendan.

“Si son muchas personas conviene relacionar su nombre con algo característico de ese individuo: por ejemplo si Marcos tiene un pendiente de dilatación, imagino un “marco” de fotos hecho con esos pendientes, y sí Lucía (nombre que suena a ‘luz’) tiene una nariz muy fina, imagino que luce como una bombilla”, dicen a modo de ejemplo.

3. Las compras en el mercado

Vergara y Bea sugieren efectuar una asociación inverosímil y sorprendente.

“Haga una historia con cada elemento de la compra relacionándolo con el siguiente. Por ejemplo, imagine que cuando llega al mercado su cara se pone roja como un tomate, se aplica unos espaguetis para bajar la hinchazón, cuando aparece el conde Drácula utiliza unos ajos para espantarle y, después, huye buscando lejía para eliminar cualquier olor...”, sugieren.

4. Algo que nos vino a la mente

“¡Qué rabia da cuando solo recordamos que ese 'algo' era una buena idea o que era algo importante!”, enfatizan.

Para memorizar estas ideas fugaces, sugieren apuntarlas en el celular en el instante en que surgen, o bien recurrir a la memoria reservando un ‘fichero mental’ para ellas, poder visualizarlo rápidamente y guardar allí la nueva información.

5. “En la punta de la lengua”

“Si algo no se ha memorizado bien tampoco será fácil de recordar, por lo que lo único que podemos hacer en esos casos es relajarnos, pensar en otra cosa y, cuando menos lo esperemos, el recuerdo aparecerá”, explican los directores de la Escuela de la Memoria.

Mentiras de la memoria



La vida de Juan Francisco cambió en cinco minutos. Los que transcurrieron desde que entró tranquilo en el cuartel de la Guardia Civil en el que lo habían citado sin decirle para qué hasta que le contaron que era sospechoso de haber cometido una violación cinco años atrás. De allí, sin darle mucha más información, le llevaron a la prisión madrileña de Soto del Real. Su esposa había dado a luz tres días antes y estaba aún en el hospital con el niño recién nacido, recuperándose de una cesárea. Él no volvió a ver a su hijo hasta 40 días después y tardó dos años y medio en demostrar su inocencia. Una mujer que le había visto en un supermercado decía estar totalmente convencida de que había sido él quien la había violado, pegado, amenazado y robado una madrugada de noviembre en una zona de mala muerte de Collado Villalba, un pueblo del noroeste de Madrid, España.

“No pude dejar de llorar durante los 40 días que pasé en la cárcel”, recuerda ahora. “Perdí 13 kilos. No entendía nada. Todo era como una película de terror. ‘Tomen cualquier muestra de ADN, lo que quieran’, les decía. Pero los investigadores no tenían restos biológicos de la agresión ni huellas dactilares. Me puse totalmente a su disposición, pero al mismo tiempo sentí una impotencia increíble. En el juzgado casi no me dejaron hablar ni explicarme. Además, ¿cómo demuestras que una madrugada de hace cinco años estabas en tu casa durmiendo con tu mujer en vez de en la calle violando a una chica? ¿Cómo demuestras que la víctima, a quien no conoces, se está equivocando? Es para volverse loco”.

La larga conversación en la que relata su caso es telefónica. Juan Francisco, que no se llama así y pide que se mantenga su identidad oculta, tiene el episodio guardado bajo llave y no quiere una entrevista presencial. Después de saber a través de su abogado que una periodista quería hablar con él, no ha podido dormir bien. Dice que prefiere no recordar, que fue una pesadilla inimaginable. Lo detuvieron en 2010 y logró que la Audiencia Provincial de Madrid lo absolviera el 9 de septiembre de 2013. Al final, accede a contar lo ocurrido porque cree que algo así puede sucederle a cualquiera. Le pasó a él, un empresario de clase media alta con esposa, un hijo recién nacido, una familia bien avenida y pudiente y una vida totalmente ajena a los juzgados y a la marginalidad. Tenía entonces 37 años.

Fallas. Los fallos de la memoria tienen relación con la sugestión que puede crear de la nada un recuerdo falso o provocar que alguien confiese un delito que jamás cometió.

¿Qué mecanismos operan en la mente de una persona que identifica con total seguridad a un inocente como culpable? Muchas veces pensamos que la memoria es una grabadora que va almacenando recuerdos que se alojan en el cerebro y que permanecen allí intactos incluso si no podemos acceder a ellos. De acuerdo con esta teoría, si logramos abrir esa ventana, la imagen aflora clara y exacta. Pero la psicología experimental y la práctica forense muestran otra realidad: que la memoria es dúctil, frágil y poco fiable; que puede añadir recuerdos de cosas que nunca sucedieron, modificar otros y, a través de las técnicas adecuadas, ser manipulada por terceros. En definitiva, que la mente mezcla muy fácilmente realidad y ficción a la hora de construir nuestro pasado.

Es lo que enseña a sus alumnos Margarita Diges Junco, catedrática de Psicología de la Memoria de la Universidad Autónoma de Madrid y autora, entre otros, de Testigos, sospechosos y recuerdos falsos (Trotta, 2016). En su seminario sobre periciales forenses analiza tanto los fallos de la memoria como la sugestión que puede crear de la nada un recuerdo falso o provocar que alguien confiese un delito que jamás cometió. Uno de los objetivos de la asignatura es aprender a valorar la fiabilidad de las pruebas de reconocimiento visual.

La ONG estadounidense Innocence Project, que ha logrado la excarcelación de 349 presos desde 1992 gracias a pruebas de ADN —algunos de ellos en el corredor de la muerte a la espera de ser ejecutados—, asegura que, según sus estudios estadísticos, el 71% de las condenas a inocentes tiene su origen en identificaciones erróneas llevadas a cabo por víctimas y testigos. En España, los experimentos psicológicos de Diges también dan cuenta del inmenso margen de error que tiene esta prueba. En uno de ellos, en el que participaron 300 personas, solo el 28% identificó correctamente a un hombre presente en una rueda de reconocimiento a quien todos habían visto previamente (es decir, el 72% falló). Y cuando el sospechoso no estaba, la mitad de la gente señaló a un inocente como culpable.

Aparte de los estudios, la práctica judicial es contundente. Muchas veces, víctimas que han identificado con total seguridad a alguien como su agresor cambian de idea cuando aparece un segundo individuo contra el que hay más indicios, al que vuelven a reconocer “sin ningún género de dudas”. Es la prueba de la falta de relación entre la seguridad del testigo y la exactitud de su recuerdo. Aunque en España no existe una organización como Innocence Project, durante los últimos 10 años los medios de comunicación han publicado una veintena de casos sangrantes. Como los del gaditano Rafael Ricardi y el holandés Romano van der Dussen, presos durante 13 y 12 años, respectivamente, por violaciones que no habían cometido.

La mujer que identificó a Juan Francisco como su violador trabajaba como vigilante de seguridad en un supermercado al que él acudía a menudo a hacer la compra. Habían pasado casi cinco años desde la agresión sexual cuando le vio en uno de los pasillos cogiendo un zumo y fiambre de pavo. Lo siguió hasta el aparcamiento, anotó la matrícula del coche y llamó a la Guardia Civil. A partir de ahí, lo señaló con total certeza como culpable en una fotografía, en una rueda de reconocimiento posterior y en el acto del juicio.

Sugestión. A veces es alguna similitud física entre el delincuente y la persona lo que provoca el fallo en la memoria. Otras veces el error procede de una sugestión.

Él sigue aún desconcertado. “La primera descripción de la mujer hablaba de un hombre de tez clara, con ojos claros y con pelo corto claro, como rapado”, recuerda. “Mira, te mando mi DNI de entonces por WhatsApp para que veas cómo soy”. La foto muestra a un hombre con perilla, calvo, moreno, con pelo negro y ojos oscuros. La profesora Diges y su compañera Nieves Pérez-Mata estudiaron el caso y elaboraron un peritaje para la defensa en el que incidían en estas discrepancias y argumentaban que las circunstancias del delito complican que la víctima pueda tener una buena percepción de los rasgos físicos de su agresor. Defendieron además que el largo tiempo transcurrido entre el delito y la identificación, casi cinco años, era “una amenaza a la fiabilidad de la memoria de tal magnitud que difícilmente superaría el nivel de aciertos por azar”.

El abogado de Juan Francisco, Eduardo Sánchez-Cervera, recuerda a la perfección el caso. Fue su segundo letrado. El primero logró que le revocaran la prisión provisional tras 40 días entre rejas gracias a las dudas sobre la identificación. Dejó el caso por motivos personales, pero fue un apoyo importante durante todo el proceso. Porque el calvario fue largo. El fiscal y la acusación particular pedían para él 10 años y medio de cárcel.

“La única prueba posible de que a la hora de la agresión sexual estaba en su casa durmiendo era la declaración de su exmujer, con la que vivía cuando se cometió el delito”, explica Sánchez-Cervera. “Así que buscamos todo lo que pudiera corroborar su inocencia. Probamos que no había ninguna llamada a esa hora desde su teléfono (la chica había declarado que el agresor parecía estar hablando por el móvil cuando se cruzó con él). Presentamos un correo electrónico de trabajo que envió con total normalidad tres horas después de la violación. Recopilamos decenas de fotos que mostraban que en esa época llevaba perilla (el violador no la tenía). Encargamos peritajes psicológicos sobre su personalidad. Y hablamos con todos sus amigos, su entorno profesional y su familia. Nadie dudó de él. Ni siquiera su exesposa, con la que no tenía apenas relación cuando fue arrestado”.

¿Por qué estaba tan convencida la víctima, de cuya sinceridad no dudaron los magistrados? Su agresor tenía una mancha debajo de un ojo, según declaró. Juan Francisco tiene una marca en la cara, ladeada, en la mejilla, que pudo activar la formación de un recuerdo falso. Además, él iba a menudo a hacer la compra al supermercado en el que ella trabajaba —algo que acreditó su abogado con las facturas—, lo que puede explicar que su rostro le resultara familiar. A veces es alguna similitud física entre el delincuente y la persona lo que provoca el fallo en la memoria. Otras veces el error procede de una sugestión. Los investigadores inducen al testigo voluntaria o involuntariamente a través de un reconocimiento fotográfico o una rueda no realizados correctamente.

Juan José López Ortega es magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid y uno de los jueces que más atención ha prestado a la psicología del testimonio. Conoció los estudios de esta disciplina en los 90 y los casos que ha llevado le han confirmado que la identificación es una prueba, como él dice, “intrínsecamente muy poco fiable”. “Tiene porcentajes de error muy altos”, afirma contundente. “Como juez es muy difícil sustraerte a la potencia que tiene una víctima reconociendo a un sospechoso y que te dice que está totalmente segura”, admite. “Pero hay que hacerlo. Puede estar confundida. No se debería fundamentar una condena en esta prueba si no hay otro elemento que corrobore la culpabilidad”. La solución, según el magistrado, no es tan complicada. Argumenta que, en un mundo en el que estamos controlados a través de todo tipo de dispositivos (celulares, cámaras de videovigilancia, redes sociales, tarjetas de crédito) y del rastro de ADN que dejamos, una buena investigación debería reforzar o descartar la validez del reconocimiento de un testigo. “Hay que exigir que se inviertan más esfuerzos y recursos en averiguar la verdad”.

Fotos: internet