viernes, 18 de agosto de 2017

Descubren en Chile que una molécula de la saliva ayuda a cicatrizar heridas



Un equipo de investigadores de la Universidad de Chile ha descubierto que una molécula de la saliva, la histanina-1, estimula las células que crean los vasos sanguíneos, lo que acelera el proceso de cicatrización.

En una entrevista que publica hoy el diario Las Últimas Noticias, Vidente Torres, profesor del Instituto de Investigación en Ciencias Dentales de la Facultad de Odontología de la Uch, explicó que se sabe desde hace décadas que la saliva "tiene efectos que harían que la boca sea una buena fuente de cicatrización, pero no se sabía qué moléculas estaban involucradas".

Por este motivo, el equipo investigó cómo se mueven distintos tipos de células en la boca y descubrió que las que están encargadas de crear nuevos vasos sanguíneos, los responsables de transportar la sangre a través del cuerpo humano, lo hacían de manera rápida y eficiente.

Para llevar a cabo el descubrimiento los investigadores hicieron dos cultivos de estas células y aislaron de la saliva el péptido o molécula, la histatina-1.

Posteriormente, bajo el microscopio, observaron que las células que no fueron tratadas con esta molécula estaban desordenadas y que las que sí fueron tratadas estaban alineadas formando una especie de cuadrícula definida.

"Tomamos un tubo de ensayo con estas células que forman vasos sanguíneos, le agregamos esta molécula que está presente en la saliva y vimos que se formaban más tubitos", indicó Torres.

La segunda etapa consistió en una prueba en animales, para lo que escogieron embriones de pollos, porque tienen una membrana rica en vasos sanguíneos, prepararon una mezcla de un líquido con histatina-1 y lo aplicaron en gotas en esa membrana.

"Se vio que la cantidad de vasos sanguíneos es mucho mayor que cuando no se aplica", señaló el investigador.

Como prueba de control, obtuvieron saliva de distintos donantes y le extrajeron la histatina-1, que aplicaron sola, y también aplicaron saliva con ella y sin ella.

Sin embargo, el investigador precisó que aunque la histatina-1 "hace que los gérmenes de la boca se mantengan a raya", es mejor trabajar con esta molécula aislada, aunque crearla o sintetizarla químicamente es muy caro, ya que según Torres, "el miligramo de péptido sale dos millones de pesos (unos 3.000 dólares)".

Las próximas metas de este descubrimiento, sostuvo el profesor, serán "ver cómo producirlo en mayor escala y cómo emplearlo para generar, por ejemplo, implantes dentales o materiales ortopédicos", bañando los implantes con una solución que tenga la molécula.

Otra aplicación podría ser la creación de cremas o soluciones para aplicar en las heridas en cualquier parte de la piel, pero, para ello, apuntó Torres, "se requiere más investigación y alianzas entre diferentes disciplinas, no tan solo la biología celular y la química, sino que además ciertas ramas como la ingeniería". (18/08/2017)

sábado, 12 de agosto de 2017

Material de construcción del futuro

Un descubrimiento de la universidad de Purdue de Indiana-EE.UU., lleva un paso más adelante en encontrar los materiales perfectos para la industria de la construcción se trata de los nanocristales de celulosa, un material abundante y de origen vegetal que para sorpresa de los investigadores tiene la fuerza del acero, gracias a la compleja estructura presente en las plantas.

Actualmente el cemento siendo un material de origen mineral es el que domina la industria de la construcción y es empleado por su dureza, impermeabilidad y fidelidad a lo largo del tiempo, le siguen el acero, los polímeros, los nanotubos de carbono, entre otros, sin embargo, los nanocristales de celulosa se presentan como una excelente y renovable alternativa como material de construcción ideal para reemplazar o trabajar junto a estos materiales tradicionales.

TAN FRÁGIL

Es posible que te hagas la pregunta ¿pero tan frágil es una planta o una alga para poder tener una estructura tan compleja y resistente?, según los estudios una dimensión de 500 nanómetros de largo de nanocristales de celulosa tiene una rigidez de 206 gigapascales, es decir la dureza que encontramos en el acero, ni más ni menos, según una publicación de arquimex.

Podríamos considerar que acaba de aparecer un material de construcción del futuro y que es renovable y que ahora gracias a la tecnología de la mecánica cuántica es posible descubrir.

Nanocristales de celulosa, inesperado material ecológico para múltiples usos tecnológicos

Los mismos diminutos cristales de celulosa que dan a los árboles y plantas su alta solidez, peso ligero y resistencia, ahora se ha demostrado que tienen la rigidez del acero.

Los nanocristales de celulosa podrían utilizarse para crear una nueva clase de biomateriales con muchas aplicaciones, como el fortalecimiento de materiales de construcción y de partes de automóviles y otros vehículos.

El equipo de Pablo D. Zavattieri, de la Universidad Purdue en West Lafayette, Indiana, Estados Unidos, ha realizado cálculos reveladores utilizando modelos precisos basados en la estructura atómica de la celulosa, y los resultados de dichos cálculos indican que los cristales tienen una rigidez (o módulo de elasticidad) de 206 gigapascales, similar a la del acero.

PROPIEDADES ASOMBROSAS

Los nanocristales de celulosa constituyen un material que muestra propiedades realmente asombrosas. Además, es abundante, renovable y relativamente barato, ya que se produce como residuo en la industria papelera.

Los nanocristales tienen aproximadamente 3 nanómetros de ancho por 500 nanómetros de largo, o aproximadamente la milésima parte del diámetro de un grano de arena, lo que los hace demasiado pequeños para poderlos estudiar con microscopios ópticos, y resulta difícil medirlos con otros instrumentos de laboratorio.

Los nanocristales de celulosa representan una potencial alternativa ecológica a los nanotubos de carbono para reforzar materiales como el hormigón y los polímeros.

Las aplicaciones de biomateriales hechos a partir de cristales de celulosa podrían incluir telas, vendajes y bolsas biodegradables de plástico, baterías flexibles hechas de papel eléctricamente conductor, nuevas tecnologías de administración de medicamentos en el cuerpo, pantallas transparentes y flexibles para dispositivos electrónicos, filtros especiales para la purificación del agua, nuevos tipos de sensores, y memorias de ordenador.

La celulosa podría provenir de una amplia gama de fuentes biológicas, incluyendo árboles, plantas, algas, algunos otros organismos marinos y bacterias que crean una red protectora de celulosa.

En la investigación también han trabajado Fernando L. Dri de la Universidad Purdue, Louis G. Hector Jr. del CSMSL (Chemical Sciences and Materials Systems Laboratory), dependiente de la compañía General Motors, y Robert J. Moon, del Laboratorio de Productos Forestales del Servicio Forestal de Estados Unidos




martes, 8 de agosto de 2017

Una hormona abre una nueva esperanza para tratar el alzheimer



Una sola inyección en ratones de un fragmento de la hormona Klotho, vinculada a la longevidad, mejoró su memoria espacial y de trabajo, y potenció sus neuronas, según un estudio esperanzador para el tratamiento de enfermedades neurológicas humanas.

Estos efectos cognitivos beneficiosos -constatados en ratones jóvenes y viejos- persistieron a veces durante semanas, según observaron los científicos, cuyas conclusiones fueron publicadas el martes en la revista Cell Reports.

La hormona también revirtió los déficits cognitivos y motores en los roedores que sufren de neuropatologías.

"Estos resultados sugieren que un tratamiento con un fragmento de Klotho puede mejorar las funciones cerebrales durante toda la vida y puede representar una nueva estrategia terapéutica contra enfermedades como el alzhéimer y el parkinson", incurables hoy en día, dijo Dena Dubal, profesora adjunta de neurología y decana de la cátedra de envejecimiento y enfermedades neurodegenerativas en la Universidad de California, en San Francisco.

"Con el envejecimiento de la población, las disfunciones cognitivas y la falta de movilidad representan ahora nuestros mayores retos biomédicos, contra los cuales no hay tratamientos verdaderamente eficaces", apuntó.

Sin embargo, se necesitan estudios clínicos para determinar la inocuidad y eficacia de la hormona Klotho en los seres humanos, advierten los investigadores.

El organismo produce de forma natural altos niveles de esta hormona, de tipo proteica, que regula múltiples procesos celulares y está vinculada a un alargamiento de la vida en los gusanos, los ratones y los seres humanos, explicaron.

No obstante, la cantidad disminuye con la edad, el estrés crónico, el envejecimiento cerebral y las enfermedades neurodegenerativas.

Estudios recientes realizados por Dubal demostraron que la exposición de ratones genéticamente modificados a altos niveles de Klotho durante toda su vida mejoró su cognición normal y previno las disfunciones cerebrales en aquellos ratones que padecían el equivalente a la enfermedad de Alzheimer.

El estudio publicado el martes muestra que un tratamiento breve podría potenciar rápidamente las funciones mentales, dicen los científicos, que inyectaron a los ratones fragmentos de Klotho parecidos a los secretados naturalmente.

Roedores jóvenes tratados durante cuatro días mostraron una mejora significativa y sostenible en su memoria espacial y de trabajo, efectos que persistieron al menos dos semanas después del tratamiento.

Una sola inyección en ratones viejos también mejoró su memoria espacial y de trabajo dos días después.

Otros experimentos han demostrado que esta hormona detuvo durante varios días déficits motores y cognitivos en ratones genéticamente modificados para producir altos niveles de una proteína que contribuye a la enfermedad de Alzheimer y el parkinson. (08/08/2017)

lunes, 7 de agosto de 2017

Donde los relojes se detienen y las radios no funcionan



En las entrañas de México, entre Durango, Chihuahua y Coahuila, se expande un desierto conocido como Zona del Silencio, en donde —sin explicación científica— las ondas de radio se interrumpen, los relojes enloquecen y las brújulas desorientan.

Es lo que se conoce como un páramo planetario, 2.000 metros sobre el nivel del mar, sugestivamente situado sobre el paralelo 27, latitud Norte, coincidiendo, señalan expertos, con la ubicación del Triángulo de las Bermudas, las cordillera del Himalaya y las Pirámides de Egipto.

Muchos científicos han constatado allí la extraña concurrencia de meteoritos y varios otros fenómenos sin explicación. No es que falten sonidos, ruidos o susurros; el nombre ‘Zona del Silencio’ obedece al fenómeno por el cual las ondas hertzianas de radio no fluyen de modo normal.

Es preciso localizar determinadas franjas para poder establecer comunicación, aunque, de cualquier modo, siempre es deficiente. Es la imposibilidad de comunicación con el exterior lo que ha dado nombre al lugar.

'Umami', nuestro quinto sabor



¿Qué es? ¿para qué sirve? ¿dónde se encuentra el umami? Descubierto en Japón el pasado siglo, su nombre significa “delicia” y está considerado nuestro quinto sabor, que se suma al dulce, agrio, salado y amargo que todos conocemos.

Ha pasado más de un siglo desde que se descubrió el 'umami' en Japón, pero este sabor está captando ahora la atención de los grandes chefs de cocina y expertos en alimentación.

Se trata de un sabor delicado, suave y sutil, que se extiende a través de la lengua, cubriéndola completamente, y que es persistente y “hace agua la boca”. Así es como algunos cocineros prestigiosos que han experimentado y reconocido umami describen sus características.

Umami es el quinto sabor, que se suma al dulce, agrio, salado y amargo, los cuales no pueden ser creados mezclando otros sabores y se conocen como los sabores básicos o primarios, según el Umami Information Centre (UIC) japonés, dedicado a promover la difusión mundial sobre el umami.

“En 1908, el profesor Kikunae Ikeda, científico de la Universidad Imperial de Tokio (actual Universidad de Tokio) identificó el componente del 'quinto gusto' como glutamato, un aminoácido que se encuentra en grandes cantidades en las algas kombu y denominó a este gusto umami”, informa a EFE Mio Kuriwaki a cargo de la Secretaría del UIC.

La palabra 'umami' es japonesa y en ese idioma la expresión “tener umami” (o “umai”) pueden significar “sabor” y “delicia” según el UIC (www.umamiinfo.com), con sede en Tokio.

Sustancias clave

“Siguiendo los pasos del profesor Ikeda, otros científicos japoneses descubrieron otras dos sustancias umami, los nucleótidos inosinato y guanilato”, según Kuriwaki.

De hecho, la UIC describe el umami como el sabor del glutamato, el inosinato y el guanilato, sustancias que suelen combinarse con minerales como el sodio y potasio.

El glutamato está presente en una variedad de alimentos que incluyen la carne, el pescado y las verduras, mientras que el inosinato se encuentra en cantidades generosas en los alimentos de origen animal como la carne y el pescado, y el guanilato lo contienen en abundancia productos a base de hongos secos, como el hongo shiitake seco, según esta misma fuente.

“El componente umami aumenta como resultado de los procesos de maduración y fermentación. Así, por ejemplo, la salsa de soja y otros condimentos fermentados a base de cereales; las salsas de pescado como el nam nam de Tailandia, y el nuoc mam de Vietnam; y los quesos, son excelentes fuentes de umami”, añade Kuriwaki.

Según el UIC, el umami es importante para los recién nacidos, ya que la leche materna es rica en glutamato, el cual también está contenido en el líquido amniótico, haciendo que el umami sea un sabor que nos resulta familiar, incluso antes de nacer.

El umami funciona como una señal de los aminoácidos y de los nucleótidos, y nos “dice” cuando un alimento contiene proteínas, un nutriente esencial para la supervivencia, según el UIC.

“Cuando el alimento entra en el estómago, y los→ →receptores en este órgano detectan una sustancia umami (como el glutamato), esa información se transmite a través del nervio vago al cerebro, el cual a su vez transmite un mensaje al estómago que provoca la digestión y las absorción de proteínas”, según este centro japonés.

Consultada sobre el hecho de que se suela asociarse o identificarse al glutamato monosódico con el sabor umami, la doctora Ana San Gabriel, a cargo de la Secretaría del International Glutamate Information Service (IGIS) de Tokio explica a EFE que “son lo mismo”.

“El umami es el gusto del glutamato monosódico o GMS, el cual es una sal de sodio con glutamato”, según esta investigadora española afincada en Japón y doctora en Medicina Veterinaria, Master en nutrición y representante de asuntos científicos del IGIS (www.glutamate.org), el centro japonés que proporciona información científica sobre el GMS.

“El glutamato da gusto umami y el sodio gusto salado. Se disuelven en la boca o en los alimentos igual que la sal y lo detectamos en las papilas gustativas de la lengua”, señala.

¿Qué lo potencia?

La doctora San Gabriel confirma a EFE la existencia de otras sustancias o extractos de uso culinario o comercial que se caractericen por el sabor umami, además del GMS.

“Hay otras sustancias que potencian el gusto del glutamato. El glutamato es un aminoácido muy común en todas las proteínas animales y vegetales, y estos otros compuestos se denominan ribonucleótidos y se suelen encontrar en carnes u hongos desecados”, indica esta investigadora.

Otra forma de aumentar el umami, según San Grabriel, es mediante el proceso de hidrolizar proteínas, que libera el glutamato de las proteínas y se puede hacer de forma natural cuando fermentamos legumbres, pescados, carnes o la leche, para producir salsas de pescado o de soja, carnes curadas o quesos.

“Industrialmente se pueden hacer preparados de proteína hidrolizada para conseguir el mismo efecto o usar extractos de levadura que son ricos en compuestos umami”, prosigue.

“Se haga de forma natural o industrial, el resultado es el mismo: se aumenta la cantidad de compuestos umami y, desde luego, el glutamato es glutamato, proceda de proteínas o del glutamato monosódico”, recalca la portavoz del IGIS.

Por otra parte, San Gabriel explica que numerosas investigaciones sobre la seguridad alimentaria y la utilidad del glutamato monosódico han sido objeto de rigurosa evaluación por parte de comités científicos de la FAO/OMS, la UE, el US FDA y Japón, además de varios gobiernos como en Australia, Nueva Zelanda y Alemania.

“La revisión más reciente del GMS concluyó que el uso general de las sales de glutamato como aditivo alimentario puede considerarse inofensivo”, confirma esta experta.

Sobre cómo paladear el sabor umami, la experta comenta: “El umami es un gusto muy tenue que se extiende por toda la superficie de la lengua. Tiende a durar más que otros gustos y, por eso, nos hace salivar durante más tiempo. Este es el gusto de los tomates, los caldos de carnes y pescados, quesos y carnes curadas”.

Explica que cuando los platos son muy salados o grasos cuesta identificarlo “porque ambos enmascaran el umami”.

En esos casos “si el umami está presente, a veces no somos conscientes de ello, sobre todo en recetas complejas con numerosos ingredientes como la paella o el cocido. Pero si no hay suficiente umami nos damos cuenta de que falta algo”, recalca San Gabriel.

Una de las mejores formas de experimentar el umami es probando lonchas muy finas de jamón Ibérico de unos dos años de curación, de acuerdo a esta experta.

“El primer gusto que sentiremos cuando nos lo ponemos en la boca es el salado, con un acento inicial pronunciado que pasa rápidamente. Luego nos daremos cuenta de la textura grasa y tierna de la carne y de algunos tonos amargos”, prosigue.

“El umami es la sensación final que se acentúa cuando los otros gustos y sensaciones desaparecen. Cubre toda la superficie de la lengua y dura por mucho tiempo. Algunos han descrito la sensación como una tela que cubre la lengua”, remata. •

jueves, 3 de agosto de 2017

Descubren linfocitos que permiten reducir el tamaño de tumores



Investigadores de la Universidad de Ginebra han descubierto que algunos linfocitos T con un receptor específico permiten reducir el tamaño de tumores, informó hoy la institución académica.

Linfocitos T son células clave en la respuesta inmunológica y su papel es identificar células infectadas o cancerígenas para que puedan ser destruidas.

Entender cómo funcionan y cómo aprovecharlos para luchar contra el cáncer es por ende esencial para desarrollar nuevas terapias inmunológicas.

Al descubrir en algunos linfocitos T un receptor que puede ser controlado por un factor de crecimiento de tumores, los investigadores han identificado una población de células capaz de reducir el tamaño de tumores.

El profesor Patrice Lalive, un neuroinmunlólogo y especialista en múltiple esclerosis, descubrió por sorpresa en otro estudio que efectuaba en el campo de su materia que algunos linfocitos T CD8+ citotóxicos, especialmente presentes en inflamaciones relacionadas con tumores, llevan el receptor c-Met.

C-met es un receptor localizado principalmente en células epiteliales y es vital para el desarrollo embrionario y la regeneración tisular.

Su ligando HGF es un factor de crecimiento celular que puede convertirse en oncogénico si hay una activación anormal del c-Met, que es por lo que el HGF es detectado tantas veces en tumores metastásicos, explica la Universidad de Ginebra.

Los científicos examinaron a continuación si las células que expresan el receptor podrían tener un efecto y determinaron que en una situación patológica los linfocitos relevantes lograron reducir el tamaño de tumores.

"Al estimular y después inyectar estos linfocitos que llevan el receptor en cuestión en ratones enfermos pudimos reducir el tamaño de tumores", explicó Lalive en un comunicado.

Por contra, si se regula el receptor el tumor vuelve con mayor intensidad, añadió.

Los investigadores determinaron también que la acción contra el tumor de linfocitos CD8 con el c-Met es más eficaz que la de los linfocitos que no portan este receptor, pero señalaron que son minoritarios.

Ya existen tratamientos basados en bloquear la activación del c-Met en células cancerígenas, pero al identificar el receptor en algunos linfocitos CD8 "podemos diseñar nueva vías al estimular estos linfocitos equipados con receptores c-Met", explicó el profesor Dietrich, que participó en el trabajo.

Los científicos tienen ahora que demostrar que este hallazgo existe en otros tipos de cáncer y confirmar su presencia en células humanas.

martes, 1 de agosto de 2017

El tardígrado resistirá en la Tierra todas las catástrofes astrofísicas



La especie más resistente del mundo, el indestructible tardígrado, un animal microscópico de ocho patas sobrevivirá hasta que el Sol muera, según un nuevo estudio de las universidad de Oxford y Harvard publicado en la revista Scientific Reports.

Los investigadores demostraron que estas diminutas criaturas sobrevivirán al riesgo de extinción de todas las catástrofes astrofísicas y estarán aquí por lo menos 10.000 millones de años, mucho más que la especie humana. Su desaparición supondrá el fin de la vida en la Tierra.

Los tardígrados, también conocidos como osos de agua por su curioso aspecto, según la ciencia, son la forma de vida más dura y resistente del planeta, capaces de sobrevivir hasta 30 años sin alimento ni agua, y soportar temperaturas extremas de hasta 150ºC, el mar profundo e incluso el vacío helado del espacio.

Este organismo que habita en el agua puede vivir hasta 60 años, y crecer hasta un tamaño máximo de 0,5 mm, por lo que hay que verlo bajo un microscopio. Los investigadores descubrieron que estas formas de vida probablemente sobrevivirán a todas las calamidades astrofísicas, como el impacto de un asteroide, una supernova o los rayos gamma, ya que nunca serán lo suficientemente fuertes como para hervir los océanos del mundo.

Para llegar a esta conclusión, los científicos consideraron tres potenciales acontecimientos astronómicos que podrían acabar con la vida en el planeta. Estos son el impacto de un meteorito, una explosión estelar en forma de supernova y una explosión de rayos gamma. Ninguno de ellos supondría un riesgo para los tardígrados, según el estudio.

En primer lugar, sólo existen una docena de asteroides y planetas enanos conocidos, como Vesta y Plutón, que podrían hervir los océanos si impactasen con nuestro planeta, y ninguno de estos cruzará la órbita de la Tierra.

Respecto a una posible supernova, han afirmado los expertos, la explosión debería ocurrir a una distancia de 0,14 años luz o menor. Sin embargo, la estrella más cercana al Sistema Solar se encuentra a cuatro años luz de nosotros.

La probabilidad de que ocurra una explosión de rayos gamma es siquiera más remota. Según el estudio, la explosión debería producirse a menos de 40 años luz. Muy cerca en términos astronómicos.

"Sin nuestra tecnología para protegernos, los seres humanos somos una especie muy sensible. Los cambios sutiles en el ambiente nos impactan de forma muy fuerte. Hay especies mucho más resilientes en la Tierra. La vida en este planeta puede continuar mucho después de que los seres humanos se hayan ido", dice Rafael Alves Batista, coautor del estudio e investigador en el Departamento de Física de Oxford.

"Los tardígrados están cerca de ser indestructibles, pero es posible que haya otros ejemplos de especies resilientes en otras partes del Universo. Quién sabe qué más hay por ahí", comenta.