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martes, 1 de agosto de 2017

Cerebros se sincronizan durante una conversación con otra persona



El ritmo de las ondas cerebrales se ajusta entre los integrantes de una conversación. Esta es la conclusión de una investigación liderada por el centro de investigación Basque Centre on Cognition, Brain and Language (BCBL, por sus siglas en inglés). Según los científicos, esta sincronía intercerebral puede ser un factor clave para la comprensión del lenguaje y de la comunicación interpersonal.

Algo tan sencillo como una conversación cotidiana provoca que los cerebros de dos personas comiencen a trabajar de forma simultánea. Así apunta el estudio publicado en la revista Scientific Reports.

Hasta el momento, las investigaciones más tradicionales habían planteado la hipótesis de que el cerebro se ‘sincroniza’ en función de lo que escucha, ajustando así sus ritmos a los estímulos auditivos.

Ahora, los expertos del centro donostiarra han ido un paso más allá y han analizado simultáneamente la compleja actividad neuronal de dos personas desconocidas que entablan un diálogo por primera vez.

El equipo, liderado por Alejandro Pérez, Manuel Carreiras y Jon Andoni Duñabeitia, ha comprobado –mediante el registro de la función eléctrica cerebral– que la actividad neuronal de dos individuos implicados en un acto comunicativo se ‘sincroniza’ para dar paso a una ‘conexión’ entre ambos sujetos.

“Se trata de una comunión intercerebral que va más allá del propio lenguaje y que puede constituir un factor clave en las relaciones interpersonales y en la comprensión del lenguaje”, explica a Sinc Jon Andoni Duñabeitia.

De esta manera, el ritmo de las ondas cerebrales del emisor y del receptor se ajusta a las propiedades físicas del sonido del mensaje emitido verbalmente en una conversación, generando así una conexión entre los dos cerebros que comienzan a trabajar de manera conjunta con un mismo fin: la comunicación.

“Los cerebros de dos personas se acercan gracias al lenguaje, y la comunicación crea entre las personas vínculos que van mucho más allá de lo que se puede percibir desde el exterior”, añade el investigador del centro vasco. “Podremos saber si dos personas están conversando entre ellas únicamente analizando sus ondas cerebrales”.

¿Sincronía neuronal?

Para la realización del estudio, los investigadores del BCBL situaron, separadas por un biombo, a 15 parejas de personas del mismo sexo que no se conocían entre sí, asegurándose así que la conexión generada fuera realmente gracias a la comunicación establecida.

Siguiendo un guion, las parejas entablaban una conversación de temática general y, por turnos, los protagonistas se intercambiaban el papel de emisor y receptor.

A través de electroencefalografía (EEG) –una prueba no invasiva que analiza la actividad eléctrica del cerebro–, los científicos midieron el movimiento de las ondas cerebrales simultáneamente y comprobaron que las oscilaciones de las mismas tenían lugar al mismo tiempo.

“Ser capaces de saber si dos personas están hablando entre sí, e incluso de qué están hablando, únicamente viendo su actividad cerebral es algo maravilloso. Ahora podemos explorar nuevas aplicaciones de gran utilidad en contextos comunicativos especiales, como en el caso de personas con dificultades para comunicarse”, subraya Duñabeitia.

En un futuro, el conoc imiento de esta interacción entre dos cerebros permitiría comprender y analizar aspectos muy complejos en el ámbito de la psicología, la sociología, la psiquiatría o la educación, empleando las neuroimágenes dentro de un contexto realista o ecológico.

“Demostrar la existencia de una sincronía neuronal entre personas conversando ha sido solo un primer paso”, afirma Alejandro Pérez. “Nos quedan por delante muchos interrogantes y retos que resolver”.

El autor del BCBL sostiene que, además, el potencial práctico es enorme. “Los problemas de comunicación ocurren cada día. Lo que planeamos es potenciar ese acoplamiento intercerebral descrito con el fin de mejorar la comunicación”, concluye Pérez.

El próximo paso para los investigadores será comprobar, empleando la misma técnica y dinámica de parejas, si los cerebros de dos personas se ‘sincronizan’ de la misma manera cuando la conversación tiene lugar en una lengua no nativa.



LAS ONDAS

El ritmo de las ondas cerebrales del emisor y del receptor se ajusta a las propiedades físicas del sonido del mensaje emitido en una conversación.



LO QUE SIGUE

El próximo paso será comprobar si los cerebros de dos personas se ‘sincronizan’ de la misma manera cuando la conversación es en una lengua no nativa.

Experimentos fáciles Cómo hacer burbujas de jabón fluorescentes

El experimento de hoy es muy bonito de ver. Vamos a enseñarles una sencilla fórmula de hacer pompas de jabón fluorescentes. Conseguiremos un efecto impresionante que hará que las burbujas fosforitas brillen en la oscuridad bajo luz negra.

MATERIALES

- Un subrayador fluorescente amarillo

- Un vaso

- Una bombilla de luz negra

- Un pompero

PROCEDIMIENTO

El primer paso es echar el detergente líquido en un vaso.

A continuación le pedimos ayuda a un adulto para quitar el tapón del subrayador y, con mucho cuidado de no mancharnos, lo sacamos y vertemos la tinta amarilla fosforita dentro del vaso.

Lo removemos para que se mezcle bien y ya estará listo. Ahora solo queda apagar las luces, poner una bombilla de luz negra y esperar a ver qué pasa...

EXPLICACIÓN

Pero, ¿qué es lo que ha ocurrido aquí? ¿Cómo son capaces de brillar unas simples burbujas de jabón?

Lo que ha ocurrido es que las pompas de jabón tienen la particularidad de la fluorescencia, que no es más que la particularidad de algunas sustancias de emitir luz cuando son sometidas a ciertas radiaciones.

En este caso, es la radiación que recogen las pompas de las bombillas es la luz ultravioleta. Por eso, cuando mezclamos la tinta del subrayador amarillo nuestras burbujas, éstas lucen un montón y así es cómo conseguimos nuestras burbujas fluorescentes.

jueves, 27 de julio de 2017

El moco de babosa inspira un nuevo tipo de pegamento quirúrgico


El moco que segregan las babosas ha servido de inspiración a un grupo de investigadores para desarrollar una nueva sustancia pegajosa pero flexible que sirve para sellar de manera eficaz las heridas resultante de una cirugía, según un estudio que publica hoy Science.

Los tejidos biológicos son superficies húmedas y móviles por eso es muy difícil desarrollar adhesivos adecuados y los existentes pueden ser tóxicos para las células, pegarse poco a los tejidos o no ser aptos para uso en entornos húmedos.

Investigadores del Instituto Wyss de la Universidad de Harvard (EE.UU.) han creado un adhesivo resistente, superfuerte y biocompatible que fija los tejidos "con una fuerza parecida a las propia resistencia del cartílago del cuerpo humano, incluso cuando está mojado", según un comunicado.

El equipo dirigido por Juanyu Li se fijó en el moco defensivo que secretan las babosas de la especie Arion subfuscus cuando se siente amenazadas, que las fija a la superficie y hace muy difícil que el depredador pueda despegarla.

Ese tipo de baba les sirvió de inspiración para desarrollar una familia de adhesivos resistentes que imitan las propiedades de la baba, compuestos por un matriz dura, aunque flexible, y una superficie adhesiva que contiene polímeros con carga positiva.

Los polímeros se adhieren a las sustancias mediante una serie de mecanismos físicos, incluyendo enlaces covalentes entre átomos, que los hacen particularmente pegajosos, por lo que el nuevo adhesivo se fija con fuerza a la piel, cartílago, corazón, arterias e hígado del cerdo y no resulta tóxico para las células humanas.

Los expertos usaron ese pegamento para sellar un defecto en el corazón de un cerdo cubierto de sangre y se ajustó bien al órgano del animal sin mostrar fugas incluso cuando este se expandía.

El producto también se ensayó en experimentos con ratones en los que se simulaban una cirugía de emergencia con pérdida súbita de sangre en el hígado y no causó daños en los tejidos aplicados ni en los circundantes.

"La cualidad clave de nuestro material es una combinación de una fuerza adhesiva muy fuerte y la capacidad de transferir y disipar el estrés" producido por dicha fuerza, algo que no se había logrado hasta ahora en un adhesivo, señaló en un comunicado otro de los autores del estudio Dave Mooney.

El nuevo adhesivo puede tener múltiples aplicaciones en el campo médico, ya sea como un parche que puede cortarse al tamaño necesario y aplicarlo en heridas superficiales, como solución inyectable para lesiones más profundas o para adherir un dispositivo médico a un órgano, indica el estudio.

"La naturaleza, con frecuencia, ya ha encontrado soluciones elegantes a los problemas comunes. Es cuestión de saber dónde mirar y reconocer una buena idea cuando la ves", señaló el director de la Fundación Wyss, Donal Ingber

domingo, 23 de julio de 2017

Desarrollan bicicletas que limpian el aire de esmog


El diseñador holandés Daan Roosegaarde y la firma china de bicicletas de alquiler Ofo están desarrollando unos velocípedos capaces de purificar el aire que respiran sus usuarios, algo muy útil en las contaminadas ciudades del país asiático.

Según relata hoy el oficial Diario del Pueblo, un prototipo de estos vehículos está siendo elaborado en colaboración con ingenieros de la Universidad china de Tongji y se espera llevarlo a las calles
antes de finales de año, primero en las ciudades chinas y más tarde en las europeas.

"El objetivo final es tener alrededor de 2,5 millones de bicicletas 'libres de esmog' en una ciudad como Pekín, para ayudar a reducir la polución entre un 5 y 15 por ciento en los próximos dos años", señaló Roosegaarde.

El holandés ya diseñó con anterioridad revolucionarios sistemas para la purificación del aire en urbes contaminadas, como una torre de siete metros capaz de filtrar en un día un volumen equivalente al que ocupa un estadio de fútbol, y que presentó en Pekín el año pasado.

Las nuevas bicicletas tendrán un aparato en su parte delantera que limpian el aire mediante ionización y lo expelen a la altura de la cara del ciclista, por lo que éste podrá usarlas incluso en días de altos niveles de esmog, en los que las autoridades recomiendan a los ciudadanos que no hagan ejercicio físico en la calle.

Mediante la ionización, partículas extremadamente finas que no pueden ser filtradas por métodos convencionales reciben una carga positiva que es posteriormente atraída por una superficie de carga
negativa.

Los niveles de contaminación en las ciudades chinas empeoraron en la primera mitad de este año con respecto al mismo periodo de 2016, debido principalmente a la grave presencia de esmog en enero y febrero, según reconocieron las estadísticas del Ministerio de Protección Ambiental de China divulgadas esta semana.

viernes, 7 de julio de 2017

Científicos chinos crían primer perro del mundo clonado con edición genética



Un grupo de científicos chinos ha criado al primer perro del mundo clonado con células somáticas -las no reproductivas- y con edición genética, según un informe que cita este jueves la prensa estatal china.

"Es ventajoso poder combinar la tecnología de clonación con la edición genética y China ha tomado la delantera", afirmó en declaraciones al Diario del Pueblo uno de los investigadores del informe y que han llevado a cabo el hallazgo, Lai Liangxue.

Este equipo de científicos del Instituto de Biomedicina de Cantón, liderado por Lai y supervisado por la Academia de las Ciencias de China, ha utilizado tecnología de edición genética CRISPR/Cas9 -la más moderna que existe- para conseguir el primer perro clonado de la raza beagle.

A pesar de que Corea del Sur fue el primer país en clonar a un perro con células somáticas, aquellas que se encuentran en todo organismo vivo diferentes de las reproductivas, China le ha arrebatado del puesto en lo que a modificación genética se refiere.

La técnica CRISPR, que apareció en 2013 y cuya patente fue concedida al Instituto Broad de Boston, es utilizada para crear modelos animales en los que poder estudiar enfermedades raras o genéticas hasta ahora incurables.

"Con esta tecnología, con la que se seleccionan ciertos genes del perro, podemos criar a un animal con más músculos, mejor sentido del olfato y mayor habilidad para correr, lo que es muy bueno para cazar o para uso policial", explicó Lai.

Asimismo, el investigador subrayó que los perros siempre han sido considerados como una de las especies más difíciles de clonar por la calidad de sus células ováricas, "relativamente pobres", y por un proceso de clonación del embrión "complicado".

Según el científico, la edición genética en perros podría comercializarse en un futuro y usarse más adelante para la investigación y tratamiento de enfermedades caninas. (06/07/2017)

miércoles, 5 de julio de 2017

La anticiencia es practicada por personajes irresponsables que inventan sus propias teorías sin dar paso a la razón.



El cambio climático es una patraña inventada por los chinos. Las vacunas provocan autismo. El alma se trasplanta. La energía eólica es mala para la salud. Fumar no es malo para la salud. Las terapias alternativas, que incluyen homeopatía o reiki, curan el cáncer.

Estas afirmaciones son absolutamente falsas. No hay una sola prueba científica de que sean ciertas. De hecho, cientos de estudios realizados por miles de investigadores en todo el mundo han llegado a la conclusión de que el cambio climático es real y está provocado por la acción humana, de que las vacunas no provocan autismo, de que el tabaco mata y de que las llamadas “terapias alternativas” no tienen ningún efecto real más allá del placebo. Sin embargo, ni siquiera toda la fuerza de la Ciencia y la Razón, con mayúsculas, es capaz de frenar el avance de la anticiencia, que se alimenta de la irresponsabilidad de presentadores y famosos, de columnistas de diarios, y hasta del Presidente y el Vicepresidente del país más poderoso del mundo, que probablemente tiene el récord mundial de patadas a la ciencia (en un ámbito local, ¿no se le viene a la memoria eso de que el “sol se esconderá?”).

La ciencia y la tecnología han logrado cotas de progreso económico y social nunca antes vistos en la historia de la humanidad. Gracias a la ciencia, en los países desarrollados se puede disfrutar de luz, agua corriente, calefacción y aire acondicionado; es posible transportarse hacia el lugar de trabajo y viajar con relativa comodidad a países remotos; se puede confiar en que, si se vacuna a los niños, se los protege de las enfermedades que en otros momentos de la historia, y en otros lugares del mundo, matan a miles de personas; y se puede usar internet y los potentes “smartphones” para ignorar toda esta información y decidir que se vivía muchísimo mejor en la Edad Media. Sin medicamentos, sin vacunas, sin energías alternativas, sin transgénicos, sin antenas de telefonía y wifi, sin información contrastada científicamente. Sin progreso.

Los defensores de la anticiencia suelen basar sus paranoias en dos ideas. Una es que existe una conspiración mundial —en la que están implicados periodistas científicos, divulgadores, investigadores, organismos como la OMS, y compañías energéticas, farmacéuticas y de telecomunicaciones— destinada a negar los perjuicios de la ciencia oficial y los beneficios de la investigación alternativa. Solo por nombrar un simple ejemplo, la homeopatía ha tenido dos siglos para demostrar científicamente que funciona y aún no lo ha logrado. La otra idea es que la ciencia falla. Y por supuesto que es así.

El método científico implica construir una hipótesis, testarla, analizar los resultados y llegar a una conclusión, que posteriormente será revisada por investigadores del mismo campo, para finalmente publicar los resultados en una revista científica. El estudio que vinculaba las vacunas y el autismo había pasado todos esos filtros y resultó ser un fiasco. El médico implicado falseó los resultados, pero se descubrió poco después, cuando investigadores independientes intentaron reproducir sin éxito sus hallazgos. El método científico falló, sí, eso es cierto, pero también fue ese método el que permitió que se conociera lo que realmente ocurrió con la investigación. No es perfecta, pero es lo mejor que se tiene. ­­l

martes, 27 de junio de 2017

¿Qué gusto tiene?: Científicos descubren un ´´sexto sabor´´

Es generalmente conocido que la lengua percibe cinco sabores básicos: el salado, el amargo, el dulce, el ácido y el umami (generado por el glutamato y los aminoácidos). Sin embargo, un equipo de científicos estadounidenses ha descubierto que las papilas gustativas de los mamíferos podrían tener un sentido adicional para el agua, reporta el portal Science Magazine.

De acuerdo con el medio, este hallazgo ayudaría a explicar cómo los animales pueden distinguir el agua de otros fluidos y resolver el debate de si el agua posee un sabor propio o es un mero vehículo para otros sabores.

Para resolver esta cuestión, un equipo liderado por el neurocientífico Yuki Oka, del Instituto Tecnológico de California en Pasadena, buscó las células de los receptores de gusto para la detección del agua. Los investigadores silenciaron diferentes tipos de estas células, tras lo cual enjuagaron con agua las bocas de roedores para ver qué células respondían.

Resultó que las células responsables de la detección del sabor ácido reaccionan más activamente al agua. Cuando se les dio a los ratones la opción de beber agua o un aceite de silicona transparente, los roedores que carecían de las células del receptor de gusto amargo tardaron en elegir el agua, lo que sugiere que las mismas ayudan a distinguir el agua de otros fluidos.

Los científicos admiten que se necesitan más investigaciones para determinar con precisión cómo reaccionan al agua las papilas gustativas para la detección del ácido y qué experimentan los ratones en esos momentos. Sin embargo, Yuki Oka sospecha que cuando el agua lava la saliva, esto cambia el pH dentro de las células, haciéndolas más propensas a actuar.

Los expertos señalan que la idea de que una de las formas en que los animales detectan el agua es mediante la eliminación de la saliva ´´tiene mucho sentido´´.