La clave del bienestar mental perpetuo puede estar más cerca de nosotros de lo que creemos. Un equipo de científicos estadounidenses ha publicado recientemente un estudio que revela que la piel de nuestro propio cuerpo puede ser una fuente infinita de felicidad
Un equipo de científicos del Instituto Salk de Estudios Biológicos, un complejo de laboratorios situados en La Jolla, en el estado de California (EE.UU.), ha logrado transformar en condiciones de laboratorio células de piel humanas en neuronas que se comunican entre sí utilizando serotonina, una sustancia química cerebral responsable de la felicidad y el bienestar mental, así como de la memoria, el comportamiento social, el deseo sexual o la concentración, informa el sitio web de la institución.
De esta forma, los investigadores han identificado un grupo de seis proteínas activadoras de genes o factores de transcripción que son responsables de dirigir la diferenciación de las neuronas de serotonina liberadas de las células de la piel: NKX2.2, FEV, GATA2, LMX1B, Ascl1 y Ngn2
Las anomalías en la secreción de serotonina en nuestro cerebro se han relacionado con la depresión, el autismo y la esquizofrenia, entre otros trastornos. "Por fin podemos empezar a hacer preguntas sobre las células de las personas afectadas por depresión y otros trastornos", ha declarado el profesor Salk Rusty Gage, investigador principal del estudio
Este descubrimiento es una pieza imprescindible en la investigación de los mecanismos involucrados en la secreción y recaptación de esta sustancia química clave para nuestra felicidad. Hasta la fecha la comunidad científica había sido capaz de convertir las células de la piel en células madre pluripotentes y en neuronas que utilizaban la sustancia química del glutamato para comunicarse entre sí.
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viernes, 4 de diciembre de 2015
miércoles, 2 de diciembre de 2015
DE GRAFENO Crean un micrófono súper sensible
Científicos de la Universidad de Belgrado (Servia) desarrollaron un micrófono con base de grafeno casi 32 veces más sensible que los micrófonos estándar fabricados a base de níquel.
Los investigadores crearon una membrana vibrante -la parte que convierte el sonido en corriente eléctrica- de grafeno, fiables para mostrar hasta 15 dB más sensibilidad en comparación con micrófono comercial , a frecuencias de hasta 11 kHz. Dado su peso ligero, alta resistencia mecánica y flexibilidad, el grafeno puede ser usado como material de diafragma acústico.
Los investigadores crearon una membrana vibrante -la parte que convierte el sonido en corriente eléctrica- de grafeno, fiables para mostrar hasta 15 dB más sensibilidad en comparación con micrófono comercial , a frecuencias de hasta 11 kHz. Dado su peso ligero, alta resistencia mecánica y flexibilidad, el grafeno puede ser usado como material de diafragma acústico.
ESTÁ EN EL CEREBRO Y NO EN LA LENGUA, SEGÚN UN ESTUDIO Sentido del gusto
En Estados Unidos, un grupo de investigadores descubrió que a pesar de que los receptores del gusto se encuentran en la lengua, es el cerebro el que reconoce los sabores. Por ello, concluyeron que el sentido del gusto está en el cerebro y no en la lengua.
Se suele pensar que las papilas gustativas son las encargadas de detectar los cinco sabores de la comida y enviarle esa información al cerebro. Pero ahora, este grupo de investigadores del Columbia University Medical Center (EEUU), publicó un artículo en la revista "Nature" en el que demuestran que se puede provocar que un ratón perciba que el agua es dulce o amarga sólo con modificar un grupo de neuronas del cerebro.
"Lo más importante de este estudio es el descubrimiento de que es posible 'recrear' la percepción de sabor de un animal, y la representación interna de los sabores dulce y amargo, manipulando directamente el cerebro", explicó Charles S. Zuker, director del estudio e investigador del Howard Hughes Medical Institute. Por eso, en su opinión, "el sabor, tal como lo conocemos, está en último término en el cerebro, no en la lengua".
Es decir, que aunque la lengua tenga receptores para captar el sabor amargo y dulce, es en el cerebro donde esas señales adquieren sentido.
Mapa de sabores en el cerebro
En la última década, el equipo de Zuker ha probado que cada grupo de receptores del sabor en la lengua envía una señal específica al cerebro, y que hay un grupo de neuronas que se dedican exclusivamente a cada sabor y que se encuentran en distintas zonas de la corteza cerebral.
De hecho, fue posible incluso elaborar un mapa de sabores en el cerebro.
Pero ahora, se dio un paso más: "En este estudio, queríamos comprobar si hay regiones específicas en el cerebro que activan la sensación de amargo y dulce. Si las hay, al silenciar esas regiones se evitaría que el animal percibiera esas sensación, a pesar de que le diéramos estímulos de dulce o amargo (en la lengua)", explicó Zucker.
Por eso mismo, "si activamos esas zonas, ellos deberían percibir un sabor dulce o amargo aunque estuvieran bebiendo agua".
Agua que sabe dulce o amarga
Y esto es exactamente lo que los investigadores encontraron. Cuando los científicos inyectaron una sustancia para silenciar las neuronas para el sabor dulce, los ratones dejaron de percibir este sabor, pero seguían percibiendo el amargor. Lo mismo pasó cambiando los papeles. Incluso, si se les daba agua y se activaban esas zonas, los animales saboreaban lo que los investigadores querían.
Optogenética
Para ello, recurrieron a la optogenética, una técnica que permite modificar el cerebro de animales de experimentación para que neuronas concretas respondan a la luz de un láser y se puedan activar o desactivar a voluntad. Además, observaron si los animales chupaban más en busca de agua supuestamente dulce, o si al contrario aparecían náuseas y rechazo a lo amargo.
Sabor programado
Incluso entre los animales que nunca habían percibido ninguno de esos sabores antes, observaron estas respuestas activando y desactivando neuronas concretas.
Por ello, para Zuker, "estos experimentos prueban formalmente que el sentido del gusto está totalmente programado, y que es independiente del aprendizaje y la experiencia", cosa que no ocurre con los olores, tal como apunta el científico.
Neuronas del sabor
Mientras los investigadores siguen estudiando cómo estas neuronas del sabor se relacionan con otras y regulan comportamientos, Zucker destaca que en humanos el gusto también es innato y programado, cosa probada en el rechazo de los bebés a lo amargo y en su gusto por lo dulce.
"Pero, a diferencia de la mayoría de los animales, podemos aprender a que nos guste lo amargo (como la cerveza y el café) o a que no nos guste lo dulce", concluye el investigador.
OPTOGENÉTICA
Los investigadores utilizaron la optogenética para activar o desactivar deliberadamente neuronas específicas con ayuda de un láser.
Se suele pensar que las papilas gustativas son las encargadas de detectar los cinco sabores de la comida y enviarle esa información al cerebro. Pero ahora, este grupo de investigadores del Columbia University Medical Center (EEUU), publicó un artículo en la revista "Nature" en el que demuestran que se puede provocar que un ratón perciba que el agua es dulce o amarga sólo con modificar un grupo de neuronas del cerebro.
"Lo más importante de este estudio es el descubrimiento de que es posible 'recrear' la percepción de sabor de un animal, y la representación interna de los sabores dulce y amargo, manipulando directamente el cerebro", explicó Charles S. Zuker, director del estudio e investigador del Howard Hughes Medical Institute. Por eso, en su opinión, "el sabor, tal como lo conocemos, está en último término en el cerebro, no en la lengua".
Es decir, que aunque la lengua tenga receptores para captar el sabor amargo y dulce, es en el cerebro donde esas señales adquieren sentido.
Mapa de sabores en el cerebro
En la última década, el equipo de Zuker ha probado que cada grupo de receptores del sabor en la lengua envía una señal específica al cerebro, y que hay un grupo de neuronas que se dedican exclusivamente a cada sabor y que se encuentran en distintas zonas de la corteza cerebral.
De hecho, fue posible incluso elaborar un mapa de sabores en el cerebro.
Pero ahora, se dio un paso más: "En este estudio, queríamos comprobar si hay regiones específicas en el cerebro que activan la sensación de amargo y dulce. Si las hay, al silenciar esas regiones se evitaría que el animal percibiera esas sensación, a pesar de que le diéramos estímulos de dulce o amargo (en la lengua)", explicó Zucker.
Por eso mismo, "si activamos esas zonas, ellos deberían percibir un sabor dulce o amargo aunque estuvieran bebiendo agua".
Agua que sabe dulce o amarga
Y esto es exactamente lo que los investigadores encontraron. Cuando los científicos inyectaron una sustancia para silenciar las neuronas para el sabor dulce, los ratones dejaron de percibir este sabor, pero seguían percibiendo el amargor. Lo mismo pasó cambiando los papeles. Incluso, si se les daba agua y se activaban esas zonas, los animales saboreaban lo que los investigadores querían.
Optogenética
Para ello, recurrieron a la optogenética, una técnica que permite modificar el cerebro de animales de experimentación para que neuronas concretas respondan a la luz de un láser y se puedan activar o desactivar a voluntad. Además, observaron si los animales chupaban más en busca de agua supuestamente dulce, o si al contrario aparecían náuseas y rechazo a lo amargo.
Sabor programado
Incluso entre los animales que nunca habían percibido ninguno de esos sabores antes, observaron estas respuestas activando y desactivando neuronas concretas.
Por ello, para Zuker, "estos experimentos prueban formalmente que el sentido del gusto está totalmente programado, y que es independiente del aprendizaje y la experiencia", cosa que no ocurre con los olores, tal como apunta el científico.
Neuronas del sabor
Mientras los investigadores siguen estudiando cómo estas neuronas del sabor se relacionan con otras y regulan comportamientos, Zucker destaca que en humanos el gusto también es innato y programado, cosa probada en el rechazo de los bebés a lo amargo y en su gusto por lo dulce.
"Pero, a diferencia de la mayoría de los animales, podemos aprender a que nos guste lo amargo (como la cerveza y el café) o a que no nos guste lo dulce", concluye el investigador.
OPTOGENÉTICA
Los investigadores utilizaron la optogenética para activar o desactivar deliberadamente neuronas específicas con ayuda de un láser.
martes, 1 de diciembre de 2015
Una 'fábrica' china de clones promete vacas, caballos y hasta bebés a la carta
Xu Xiaochun, el responsable de un ambicioso laboratorio de clonación chino, no sólo ha prometido 'fabricar' miles de vacas, caballos y perros sino que asegura disponer de la tecnología necesaria para duplicar seres humanos.
El grupo Boyalife y sus socios están construyendo unas gigantescas instalaciones en la ciudad de Tianjin (norte), que abrirán dentro de siete meses y donde esperan crear un millón de vacas antes de 2020.
Pero los bovinos sólo son una primera etapa en el ambicioso proyecto de Xu Xiaochun, de 44 años, el director general de la compañía, que también quiere clonar pura sangres y perros policías.
Boyalife, en colaboración con la compañía surcoreana Sooam y la academia china de ciencias, ya está trabajando en la clonación de los primates que se utilizan en la investigación científica. Y en lo que respecta a los seres humanos Xu asegura que lo tiene todo a punto.
"La tecnología ya existe (...) Si la autorizan, no creo que haya otra empresa mejor que Boyalife", asegura Xu, y afirma que actualmente no está a llevando a cabo ninguna clonación humana.
Los valores cambian, dice en referencia a los debates éticos y morales sobre la clonación, y recuerda cómo ha cambiado por ejemplo la percepción social de la homosexualidad.
"Desgraciadamente hoy la única manera de tener un hijo es que sea una mezcla de su padre y de su madre. Pero quizás en el futuro habrá tres posibilidades (...) O bien 50 y 50 o bien 100% de ADN del padre o 100% del ADN de la madre", afirma.
La compañía considera que su actividad garantiza la biodiversidad y tiene previsto crear en Tianjin un banco de genes que almacenará hasta cinco millones de muestras de células congeladas, una especie de inventario de las especies amenazadas a la espera de que se puedan regenerar.
Sooam, el socio surcoreano de Boyalife, ya está trabajando en el proyecto de resurrección de un mamut a través de células de miles de años de antigüedad descubiertas bajo el hielo en Siberia. Esta compañía también ofrece a sus clientes un servicio para clonar a perros fallecidos por un precio cercano a los 100.000 dólares.
'Supervacas'
El fundador de Sooam, el surcoreano Hwang Woo-Suk, anunció en 2004 haber creado células madre de un embrión humano, algo que luego resultó ser falso. Sin embargo sigue siendo reconocido por haber creado en 2005 el primer perro clonado, Snuppy.
Este año Hwang anunció su intención de trabajar con compañías chinas "porque las leyes de Corea del Sur sobre bioética prohíben el uso de óvulos humanos", explicó en el periódico surcoreano Dong-A Ilbo, y no descartó usarlos en el futuro.
Por el momento, su socio chino Xu Xiaochun sólo aspira a convertirse en líder mundial de la carne de vaca clonada creando "supervacas" con el mismo ADN y cuya carne, promete, será tan gustosa como el reputado buey japonés de Kobe.
Estos animales, asegura, permitirán a los carniceros "matar menos y producir más" para responder al boom de la clase media en China.
"En un supermercado todo es bonito (...) todo tiene la misma forma, y hasta ahora no habíamos conseguido lograr lo mismo con los animales. Pero en nuestro fábrica de clonación hemos decidido hacerlo", afirma Xu.
Sin embargo no hay consenso sobre si la carne clonada pueden tener consecuencias negativas para la salud. La agencia estadounidense de seguridad alimentaria (Food and Drug Administration) asegura que esta carne es segura pero en el Parlamento Europeo quieren prohibirla.
Han Lanzhi, una especialista en transgénicos de la academia china de ciencias agrícolas, advierte por su parte de que las aspiraciones de Boyalife son preocupantes y poco realistas.
"Obtener un permiso para clonar animales es un proceso muy largo, por eso me quedé sorprendida cuando oí la noticia", explica, y recuerda que hay una "reglamentación estricta" para evitar abusos.
Xu Xiaochun responde que no hay nada que temer. "Queremos que el público se dé cuenta de que la clonación no es una locura y que los científicos no son gente rara vestida con batas de laboratorios que se esconden detrás de puertas cerradas haciendo extraños experimentos".
Científicos digitalizarán imágenes y datos de 12,5 millones de insectos
Científicos australianos digitalizarán la imagen y datos de unos 12,5 millones de insectos, de los cuales un 70 por ciento son especies únicas del país oceánico, informan hoy medios locales.
"Es especialmente importante que se haga esta digitalización en Australia porque somos poseedores de una biodiversidad única", señaló Simon Checksfield, miembro de la Organización para la Investigación Industrial y Científica de la Mancomunidad de Australia (CSIRO).
El archivo cibernético contará con imágenes, información de la anatomía de los animales, y consejos para identificar insectos y organismos relacionados, según apunta la cadena local ABC.
Esta colección, a la que normalmente se añaden al año los datos de 100.000 ejemplares, será puesta a disposición del público en el portal de internet Atlas of Living Australia (Atlas de los seres vivos de Australia).
"Seguimos descubriendo nuevas especies casi a diario y muchos de esos insectos todavía no tienen nombre", agregó el funcionario.
Australia es uno de los países más ricos en diversidad de flora y fauna, con multitud de especies endógenas.
Científicos logran 'cortar' y 'pegar' la materia oscura del ADN
Investigadores del Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona han propuesto un nuevo método que permite adaptar la técnica más revolucionaria de edición del genoma y usarla también para "cortar" y "pegar" en la materia oscura del ADN, el denominado ADN basura.
El método se ha presentado en un artículo publicado en la revista 'BMC Genomics' y está disponible en acceso abierto para toda la comunidad científica.
Conseguir una forma eficiente y fiable de editar el genoma y modificarlo a medida es algo que los científicos han perseguido desde hace tiempo y, aunque recientemente han presentado la técnica 'CRISPR-Cas9' como la solución a este problema, sólo servía para editar fragmentos del genoma que codifican para proteínas pero, en realidad, sólo el 1 % del genoma forma parte de este grupo.
El 99 % del genoma restante, "la materia oscura", lo que se conoce como "ADN basura", todavía no podía beneficiarse de las ventajas que presentaba esta técnica revolucionaria.
Ahora, investigadores del Centro de Regulación Genómica liderados por Rory Johnson, han presentado un nuevo método que permite utilizar la técnica del 'CRISPR-Cas9' también en la materia oscura del ADN.
"El método que proponemos amplifica el uso de CRISPR a la materia oscura del ADN. Ampliar su uso a todo el genoma eleva esta técnica a un nuevo nivel y nos permite explorar y editar simultáneamente y de forma más eficiente y barata diversos genes que a menudo tienen funciones reguladoras", explican en el artículo Rory Johnson y Estel Aparicio, autores del estudio e investigadores del CRG.
"Esto será de gran utilidad en estudios donde, por ejemplo, se quieran explorar las funciones de genes ubicados en la zona oscura (llamados "long non-coding RNAs") y, no sólo nos permitirá "activar" o "desactivar" un gen en cada momento, sino que también podremos manipular redes de genes activando o desactivando diversos genes al mismo tiempo", concluyen.
Aunque el nuevo método todavía se utiliza a un nivel experimental muy básico, a la larga, los investigadores creen que tendrá grandes aplicaciones, no solo en el ámbito de la biomedicina para diseñar células y organismos a medida o nuevos tratamientos, sino también en el ámbito de los biocombustibles o la agricultura.
Gracias a la propuesta de los científicos del CRG, las posibilidades que ofrece esta técnica son todavía mayores porque "por fin dispondremos de un método que fácilmente nos permita cortar, pegar, y editar el genoma a todos los niveles," añade Roderic Guigó, coordinador del programa de Bioinformática y Genómica del CRG.
"Poder hacer experimentos a gran escala y explorar esta región 'oscura' nos permitirá avanzar mucho en el conocimiento de la regulación de la expresión de los genes y, por lo tanto, profundizar en cómo se gestiona la información que hace que nuestras células, órganos y tejidos sean como son y funcionen correctamente", puntualiza Guigó.
La metodología también será la base para poder explotar toda la información que actualmente está disponible gracias a los proyectos relacionados con el genoma humano y que ponen a disposición de los investigadores datos genómicos.
"La técnica del 'cortar' y 'pegar' nos permitirá pasar de simplemente leer el genoma a comprender sus funciones y, así poder incidir en la enfermedad", concluye Johnson.
Expertos ¿Cómo estudiaban tres grandes genios?
Aristóteles recurría siempre a la lógica, complementada con el lenguaje, para sumergirse con éxito en diferentes áreas de conocimiento. Por encima de cualquier otro sistema, trataba de establecer relación a través de la realidad entre dos conceptos diferentes. Como dice el portal Finanzas Personales, entre los rasgos más característicos del griego estaba su confianza en los sentidos, que lo guiaban en sus experimentos en búsqueda de la verdad. Por su parte, Leonardo Da Vinci tenía otro método de aprender, consistía en dejar fluir los sentidos para percibir detalles que en un primer momento podrían escaparse. Dueño de una curiosidad insaciable, prestaba atención a todo lo que le resultaba diferente, original, digno de ser investigado y experimentaba con ello para encontrar diferentes variantes. Como también hizo Aristóteles, trató de hallar relación entre dos elementos aparentemente opuestos. Finalmente, el físico alemán Albert Einstein dejó claro en una misiva a su hijo que el secreto para aprender de forma rápida y eficaz es estudiar con pasión. No tienes que sentarte frente a los libros con la sensación de obligación, hazlo por el placer de tu ignorancia./
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